Es el amor conyugal que hace de los dos una sola carne, como Cristo y su Iglesia sin perder nada de su autenticidad humana, se transforma en signo y testimonio, portador real y eficaz del amor salvador de Cristo por su Iglesia. La vivencia del amor humano entre hombre y mujer, con todas sus implicaciones (sexualidad, amistad, socialización, etc.) en una realidad integral.
Visión
Construir el Reino de Dios desde las familias, de modo que en ellas se anuncie, celebre y sirva el evangelio del matrimonio, la familia y la vida, y sean las familias, fermento de vida cristiana en su comunidad.